Una ciudad de la mancha

Lo que en principio parecía una pequeña ciudad en la que las oportunidades brillaban por su ausencia, en la que no habría trabajo para nadie y mucho menos ocio para pequeños, jóvenes y mayores, sorprende gratamente por la calidad de sus espacios.
No digo yo que la vayamos a comparar con una capital o con una gran ciudad pero vivimos en una ciudad en continua expansión, en la que no falta de nada y nos sobra de todo. Está bien que aun podemos mejorar mucho, muchísimo, pero también hemos visto un cambio muy grande en los últimos quince años.

Ahora, grandes marcas tienen aquí sus tiendas, no nos falta el negocio del pueblo, apoyamos a los comerciantes valdepeñeros, compramos en sus tiendas y solicitamos los servicios de las empresas de aquí. Sabemos que tenemos carencias, a Valdepeñas no llega el ave por ejemplo, y el aeropuerto de Ciudad Real fue un chasco para todos pero contamos con todo lo que necesitamos para ser una gran ciudad.

Tenemos un gran hospital que acoge no solo a los valdepeñeros sino que también lo hace con los habitantes de los pueblos más cercanos. Contamos con instalaciones deportivas, grandes superficies para hacer compras y una calle dedicada exclusivamente a los negocios, la calle de los comercios. También estamos muy bien cuidados físicamente con la clínica valdepenasfisiosalud.com a la que acudimos ante cualquier dolor muscular o ante cualquier lesión. Una suerte poder contar con profesionales que nos ayudan en un momento preciso en el que los necesitamos. Sin duda estamos a la altura de las grandes ciudades.

Tenemos un par de institutos y varios centros escolares en los que la tasa de fracaso escolar es muy baja. Tenemos todo lo que necesitamos para ser una gran ciudad. Muchas zonas verdes, ajardinadas, muy cuidadas, tenemos una enorme plaza en la que nuestros mayores pasan gran parte de la mañana, tenemos a lo largo del año un gran programa socio cultural con el que podemos disfrutar de espectáculos musicales y obras de teatro en el auditorio de la ciudad y un millón de cosas más.

Lo mejor de Valdepeñas es su gente, personas sociables, personas serviciales, personas que están dispuestas a ayudar a los demás en cualquier momento, personas del siglo XXI que se adaptan a los cambios con valor. Valdepeñas es una ciudad llena de encanto y con mucho que ofrecer.